26/1/20

Domingo de Norzagaray

En otro artículo del blog, en el que hablaba de los ayaleses establecidos en Madrid, ya nombré a Domingo Norzagaray. Amplio ahora la información sobre él. Había nacido en Llanteno y se estableció en Aranjuez en 1.814 con un comercio de tejidos al por mayor.

Entre 1.823 y 1.833 Norzagaray comenzó a ofrecer crédito a los círculos comerciales y mercantiles de la capital, iniciando una larga relación económica con otros grandes financieros madrileños como Bárcenas, Falcó, Miqueletorena o Chávarri.

Paulatinamente se fue integrando en los grupos capitalistas de tendencia liberal más radicalizada, hasta el punto de que se podría hablar de una relación directa entre su progresión patrimonial y la situación política del momento. Así, es fácil encontrarle entre los miembros del Comité de Comerciantes que en 1.835 apoyaban a Mendizabal en el poder, junto con los que secundaron las medidas desamortizadoras o contribuyendo a la financiación de la Regencia en 1.840.

Con la crisis de 1.848, su fortuna quedó seriamente dañada, lo que le hizo pasar grandes dificultades durante los años siguientes. Sin embargo, cuando murió en 1856, su caudal ascendía a más de 20 millones de reales, no obstante, la mayoría de sus bienes se concentraban en activo irrealizable.

En el archivo de protocolos es posible seguir la evolución de su fortuna.

En 1.814, en el inventario de bienes practicado con motivo de su matrimonio, se declara que su caudal ascendía a 409.427 reales, de los cuales el 70 % se encontraba concentrado en la casa-comercio que poseía en el Real Sitio de Aranjuez.

Bajo protocolo fechado en 1.839 se muestra una ampliación del negocio al heredar de su tío político Tomás Pereda otra casa-comercio en Madrid, también de textiles, por valor de 1.225.090 reales, significando una mejora de las posibilidades de inversión, así como la consolidación de su fortuna. 

En 1.845 hay un nuevo inventario de la fortuna de este personaje debido al fallecimiento de su esposa Josefa Pereda. La cifra a la que asciende dicho inventario es de 23.073.422 reales. Este caudal ya no se debe esclusivamente al comercio de textiles al por mayor, sino a otras vías de acumulación más lucrativas como los préstamos de grandes sumas a particulares, los valores bursátiles o los bienes raíces urbanos.

Posteriormente, en 1.846 se halla protocolizado su testamento, donde se nombra herederos a sus hijos José, Casilda, Manuela y Tomasa, éstas dos últimas entroncadas por matrimonio con familias del mundo de las finanzas: Los Chavarri y los Bárcenas.

El último dato económico que se encuentra en el archivo sobre Domingo Norzagaray es el inventario definitivo de sus bienes realizado en 1.857, una vez había fallecido el 22 de junio de 1.856. En esta fecha su fortuna era de 26.489.249 reales.

En 1.830 había adquirido su primer edificio en Madrid por valor de 562.075 reales. Después de apoyar fervientemente los proyectos desamortizadores de Mendizabal, en 1.836 y 1.837, compró otras tres casas en Madrid por un valor conjunto de dos millones de reales.

En 1.845 y 1.846 compró varias fincas en Jaen. Las consiguió a raíz de un préstamo que había realizado años antes a la Duquesa de la Roca; ante la falta de liquidez que presentaba su fortuna, las fincas fueron otorgadas como pago de dicho préstamo.

Entre 1.833 y 1.839 empezó a invertir en bolsa, sobre todo en Deuda Pública, pero también en otros valores (acciones de Sociedades, de seguros, de compañías mineras, acciones del banco de Isabel II) a pesar del riesgo económico que esto representaba. Al desencadenarse la crisi de 1.848, tuvo grandes pérdidas.

Manuel Pérez Seoane y Domingo Norzagaray, banqueros madrileños // José Cayuela Fernández